sábado, 20 de noviembre de 2010
La breve herejía de Merkel y la inquisición neoliberal
He aquí una profesión clara del neoliberalismo actual:
"Merkel mete la pata. Berlín alimenta la crisis al exigir que la banca asuma las pérdidas." (La Vanguardia, 17/11/2010)
Esto es lo que podemos leer en un encabezado de la sección de Economía de La Vanguardia. Hay un juicio de valor (Merkel "mete la pata") y hay una interpretación de la realidad: si se exige a la banca responsabilidades, se "alimenta la crisis".
Conclusión: para salir de la crisis los culpables no deben pagar nada, las víctimas todo. Esta ideología que legitima el latrocinio y el chantaje de banqueros y grandes empresarios, es reproducido fiel y acríticamente por la prensa capitalista, lo que no es raro, pues forma parte del mismo negocio.
Pero en el momento en que leíamos esto, la polémica ya había pasado y Merkel había vuelto al redil. Sigamos el desarrollo de esta breve herejía de la canciller alemana a partir de las informaciones de El País, un periódico más de "izquierda" (añada el lector catorce pares de comillas más).
Deauville, norte de Francia, 18 de octubre de 2010. Una pareja de maduros dirigentes europeos pasea al atardecer por el borde de la playa. Nicolas Sarkozy y Angela Merkel toman así algunas decisiones sobre bancos y deudas en la absurda creencia de que pueden tomar decisiones sobre bancos y deudas.
Los planes de la parejita incluirían varias cuestiones, pero aquí nos centraremos sólo en la importante, si los bancos deben pagar algo de la crisis o no. Este punto sólo empieza a recogerse en El País cuando se producen las primeras reacciones políticas, diez días después de la reunión:
"La batalla se abre en varios frentes. (...) Desde otra perspectiva, Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE), rechaza que los bancos titulares de deuda pública de un país en suspensión de pagos asuman también una parte de las pérdidas." (El País, 28/10/2010)
A nadie puede extrañar que al banquero Trichet no le guste que los banqueros paguen algo de la crisis, como sí le gusta inyectarles dinero para sus "rescates" y sus yates.
Y aquí la rápida reacción de nuestro presidente:
"Zapatero rechaza que la banca pague por la crisis de los países" (El País, 30/10/2010)
Ni el propio Orwell habría podido concebir tal subversión del pasado. Recordemos la crisis en tres pasos:
1) Los bancos entran en crisis cuando los ciudadanos, asfixiados con las subidas de tipos de interés, ya no pueden pagar sus hipotecas.
2) Los países, o sea, los ciudadanos, actúan con un altruismo conmovedor: en vez de salvarse a sí mismos deciden salvar a los mismos bancos que los han estado oprimiendo y embargando.
3) Los bancos están saneados y los países endeudados.
Así que en sólo tres años la "crisis financiera" se ha convertido en "la crisis de los países". Y los ciudadanos, sin trabajo, con sueldos recortados, prestaciones reducidas y pensiones congeladas, miramos con cara de imbéciles esta criminal y descomunal estafa. Pero sigamos a la hereje Merkel y la inquisición neoliberal.
En la misma noticia donde Zapatero mostró de qué lado estaba, la canciller alemana se acercaba al populacho,
"Merkel lo dejó claro ayer: "El contribuyente tiene la aspiración legítima de no ser el único que pague por esta crisis y que otros también paguen la factura"." (El País, 30/10/2010)
Unos días más tarde, un artículo de opinión de Josep Ramoneda, quien encuentra la propuesta de Merkel "razonable", intenta entender la cuestión a partir de razonamientos partidistas,
"Es una aspiración razonable que debería unir a liberales y a socialdemócratas. (...) A los liberales no debería gustarles una medida que rompe el principio de que quien pierde, paga. Los socialdemócratas solo deberían aceptar la asistencia pública a los bancos si se acompañaba de contraprestaciones claras. Merkel y Sarkozy proponen lo que reclama la mayoría de la gente: que los bancos también paguen. El director del Banco Central Europeo, el francés Trichet, se opone. Y el presidente Zapatero, el hombre que decía que gobernaba la crisis desde la izquierda, se alinea con él. ¿Otro ataque de pánico ante los mercados o un ejercicio de fe del converso? Más confusión para un electorado socialista que ya no sabe adónde mirar." (El País, 4/11/2010)
Al parecer cuesta mucho entender, o aceptar, o reconocer, que no hay diferencias sustanciales entre la derecha y la autoproclamada izquierda, ¿o acaso no han gobernado en coalición en la propia Alemania de Merkel? En la misma línea ingenua, otro artículo de Sami Naïr,
"Curiosamente, y es una muestra de la profundidad de la crisis, hemos visto a unos jefes de Estado de izquierda de los países más afectados pedir indulgencia para los bancos y proclamar su apoyo a Trichet, mientras que los principales líderes conservadores pedían la participación del sector privado financiero en el esfuerzo global." (El País, 6/11/2010)
Pero será cuando los capitalistas muevan nerviosamente su dinero, como rateros enseñando sus navajas, cuando el tema empezará a zanjarse. El primer paso lo dan los medios, demonizando la postura de Alemania:
"Berlín siembra dudas sobre la deuda y el contagio alcanza a España e Italia" (El País, 9/11/2010)
Este titular agorero, expresado como si fuera un hecho o un dato contrastable, no es más que la interpretación de tres representantes de los intereses empresariales: José Luis Martínez (Citi), Daniel Suárez (AFI) y José Carlos Díez (Intermoney):
"Esa incertidumbre es el caldo de cultivo adecuado para que problemas que parecían bajo control se nos vayan de las manos y acaben contagiando a países que ya no estaban en la diana de los mercados" (Citi)
"Van dos semanas en las que han vuelto las dudas sobre los países con problemas (...)" (AFI)
"(...) Alemania se empeña en abrir el melón de las reestructuraciones de deuda, un debate muy perjudicial para la salud fiscal de la eurozona en este momento" (Intermoney)
Resumiendo, se invita al mundo empresarial, y sólo a él, a que exprese sus temores; luego se convierte ese temor subjetivo en un peligro general e incontrovertible ("debate muy perjudicial"). Pero aquí el despistado gobierno alemán aún se expresa con contundencia: "La UE no se creó para enriquecer a inversores financieros", dice el ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble.
Dos días después el diario se posiciona a través de su editorial,
"Las especulaciones indicaban en el caso irlandés que Alemania podría poner condiciones tales como una quita sustancial de la deuda. La tranquilidad solo llegará a los mercados cuando las autoridades alemanas tengan a bien declarar que no exigirán condiciones onerosas para el rescate de Irlanda." (Editorial de El País, 11/11/2010)
Así que los mercados mandan, algo que El País expone sin el menor atisbo de crítica. Finalmente, dos días después se nos informa del "feliz" desenlace con el siguiente titular:
"La UE da un respiro a Irlanda al calmar a los mercados sobre un posible rescate" (El País, 13/11/2010)
Y debajo de este titular, la clave de ese "respiro",
"Los países europeos del G-20 aclaran que el fondo actual, en vigor hasta 2013, no contempla que los inversores privados de los bonos irlandeses asuman pérdidas"
Por último, creo interesante citar entero el primer párrafo de esta noticia, que no tiene desperdicio:
"El debate abierto por Alemania y Francia para incorporar a los propietarios privados de títulos de deuda pública al mecanismo de rescate de la UE ha echado sal en la herida de Irlanda, cuyas cuentas públicas se tambalean por la debacle del sector financiero. Ante el creciente castigo de los mercados, el primer ministro irlandés, Brian Cowen, se quejó ayer de la falta de tacto de Berlín y París al lanzar esas propuestas en un momento en el que la prima de riesgo irlandesa (el diferencial con el bono alemán) está disparada. Una inquietud que los cinco países de la UE representados en la cumbre del G-20 trataron de contrarrestar con un comunicado conjunto. Tras las dudas iniciales, el efecto en los mercados fue fulgurante. Los bonos irlandeses vivieron su mayor subida de precio (caída de la rentabilidad exigida) en un día desde el 10 de mayo pasado, justo tras la creación del fondo de rescate europeo."
Es una muestra perfecta y elocuente de la sumisión política a los empresarios privados, que podemos resumir así:
1) El mero planteamiento de si los bancos privados deben pagar algo es peligroso.
2) Los mercados "castigan" esa actitud.
3) Algunos políticos, en este caso el primer ministro irlandés, se erigen en altavoces de esos intereses privados.
4) Los demás políticos entonan a coro su fe en el capitalismo, incluyendo a Merkel, quien olvida la "aspiración legítima del contribuyente".
5) Los mercados retiran el castigo de manera "fulgurante".
6) Los ciudadanos siguen pagando y los bancos robando.
Como hemos podido ver, no hay salida, el sistema no admite ninguna desviación de la política neoliberal. No importa cuál de las dos facciones políticas del poder esté en el gobierno, ni cuál sea la ideología que anuncian en sus discursos, porque en las dictaduras neoliberales no son ellos quienes mandan.
sábado, 6 de noviembre de 2010
domingo, 24 de octubre de 2010
Has vist aquesta noia?

Al carrer no arriven les converses que van succeint a l´interior del bar. La lluna segueix dormint placidament abrigada per un llençol de nuvols i deixa als vianants a mercè de la llum apagada dels fanals.
Dins el bar la llum imperceptible i el fum del tabac creen un ambient boiròs que provoca la sensació de calidessa i intimitat. Al billar les boles roden atretes unes contra les altres. S´escolten riures que fan oblidar problemes i n´inspiren de nous. Eternal Wait resona per els altaveus, de sobte uns dits cobren vida i tamborinegen sobre el marbre de la taula al ritme de la bateria.Les converses es succeixen per les taules sense cap ordre aparent mentres s´ecolten crits que arriven de la barra dient:
- Una Estrella!
- Un Gin tonic!
Parodiant l´ultim sopar, els seus amics estan reunits al seu voltant. Sobre la taula les ampolles, buides, de cervessa queden disperses i oblidades com molles de pa. Alguns d´ells amb el coll inclinat cap endevant, com una flor quan es marceix, dormen placidament amb la boca oberta. Els mes intims segueixen amb atenció les histories que relata:
- A París es on realment vam consolidar la nostra relació d´amistat. En aquell viatge on contavem cuantes banderes franceses veiem va ser...
- Si des d´aquells dies que som amics -el talla un amic de cabells rosos, pentinat alemany i nas aguilenc.
Canvia de tema aleatoriament, com el temps a la tardor, segons els records que afloren al seu cap.
- Els anys van fer que oblidès qui eren els amics i m´estanques en una depressió que m´arrossegava cap a la barca de Caront.
- Masoca! - Criden diverses veus alhora.
- Al sortir d´aquesta sala d´espera vaig ensopegar amb ells dos i mira on em arribat...
- També amb vosaltres vaig descobrir nous mons - mira cap a 3 noies que seuen a l´altra punta de la taula.
- I falta una persona...
L´alcohol es fa notar i el discurs va perdent tota la coherència inical. Amb el cap sobre la taula la son s´apodera d´ell.
Els canons i els fusils guarden silenci. Sobre el turo es divisa tot el camp de batalla. Els rajos de sol cobreixen tota l´extensió que resta sota els seus peus. Un nuvol sense fi espera el seu torn per descarregar una tempesta mai vista. A l´est el fum s´alça cami del cel confonent-se amb la negror del nuvol. Prové dels fonaments de les cases d´un petit poble on tan sols la cendra habita entre els seus murs. Vorejant el poble flueix un riu calmat de tonalitats verdoses. Sobre les seves aigues, com vaixells de paper o flors, naveguen silenciosament cossos de soldats i peces de roba. A l´oest un bosc de bedolls és l´únic punt que es conserva blanc, pur. Davant els seus ulls estàn repartits centenars de morts. Turcs i cosacs es fusionen en un últim tapís de colors. Un cavall de crinera llarga i gruixuda deambula buscant el seu genet que jeu estés a terra sense cames al costat de les restes d´una bala de canó.
"Cares i més cares de sufriment, dolor i terror això és el que ha deixat la batalla. Perquè sento aquesta alegria entre tant d´horror? Perquè he guanyat, i no als turcs sinò a algú que em fa més por; la mort. D´això es tracta de saber que estic viu, de poder contemplar el món i veure la mort i dir encara no em toca". Segueix pensant quan de sobte un cosac entre les restes de la sotnia trenca el silenci i canta una melanconiosa canço:
¡Ay, la meva estimada terra que em va veure neixer!
No et tornarè a veurè més.
No et veurè, no escoltare a l´alba
al jardí el cant del rossinyol.
I tu, estimada mare meva,
no ploris molt per mi,
perquè no tots, mare estimada,
moren en la guerra.
Vaig, camino per el camp llis,
el meu cor m´ho diu.
El meu cor ho adverteix, ho anuncia:
no tornarè a veure casa meva.
Xiulà la bala de plom,
el meu pit ferí,
vaig caure sobre el coll del meu cavall les seves negres crineres vaig amarar amb la meva sang... *
El nuvol commogut per la canço no pot contenir els plors. La pluja ho impregna tot i deixa un olor de terra humida. Ell, alhora que segueix la lletra de la canço comtempla amb la vista perduda aquell panorama desolador. Una visió el torba. Una dona jove, embarassada, s´arrossega per terra debantent-se entre la vida i la mort. Una bala l´havia perforat el ventre... Passada la sorpresa inicial cabalga rapidament cap el punt on es troba la dona. Quan arriba veu uns ulls resignats i sense vida, la seva cara desfigurada per el dolor, una arruga li creua tot el front, de la ferida no para de brotar sang que s´escampa per tot el vestit, la panxa bombada completa aquesta imatge grotesca. És una cara familiar per a ell. En un últim esforç la dona deixa anar unes paraules:
- Tu, m´has mort! Tu has mort el teu fill!
- Jo... - es queda en xoc davant d´unes paraules tant contundents.
Aquella noia de cara rodona era la persona que faltaba al bar i que la mort s´havia emportat.
Al llit de l´hospital segueix un jove en coma. Els seus pares i la seva germana conversen, al seu costat, amb el doctor:
- Es veritat que les persones en coma ens poden sentir i segueixen somiant?
- Es posible, però no se sap del cert.
Un silenci violent trenca la conversa. La reprèn el doctor amb una pregunta desafortunada.
- Sabeu perquè ho va fer?
- No ens ha deixa´t cap explicació...
La resposta segueix oculta, escrita en el revers de la fotografia, on sortien ell i la seva parella (fins feia uns mesos) sonrient. Un record d´un dels millors moments passats amb ella i alhora un comiat de la vida.
* Canço extreta del llibre El Don apacible, de Mijaíl Shólojov
miércoles, 20 de octubre de 2010
sábado, 16 de octubre de 2010
miércoles, 13 de octubre de 2010
domingo, 3 de octubre de 2010
Realidades y esperanzas

Barcelona se había convertido en un estado independiente hacía 5 años. Una nueva Restauración, al estilo de Cánovas, se instauró. El nuevo rey era el capital y las dos tapaderas, el partido gay pasivo y el partido gay activo, se turnaban en el poder. Este poder se sustenta gracias a la intervención de los medios de comunicación y la publicidad que bombardean sin parar las mentes de los habitantes con mensajes en favor del capital y sus representantes. Proclamas tales como: El trabajo os hará libres.
La primera medida que tomó esta dictadura pintada de democracia fue la de prohibir las parejas heterosexuales. Se colocaron cámaras por toda la ciudad, por seguridad según rezaba la propaganda informativa que tragaba como papillas cada persona delante del televisor. Así miles de parejas fueron separadas, las mujeres eran forzadas a exiliarse i los hombres tenian que cumplir una condena de 5 años y esperar que su compañero de celda no les sodomizara durante un apagon. Otras de las medidas fueron inculcar en la población la idea de que la propiedad privada y el conseguir un buen puesto de trabajo era sinónimo de excelencia, de triunfo en la sociedad. Así todas las familias estaban endeudas a causa de hipotecas ilegibles y contratos abusivos. El fin de este cambio de visión era tan simple como el de tener coaccionada a toda la población con la incertidumbre de no poder pagar y así domesticar a unos trabajadores anteriormente rebeldes.
Por las calles ondeba la nueva bandera de la ciudad, a rayas blancas y negras. Debe ser una advertencia muy sutil- pensó. Las calles estaban limpias, sin coches, sin personas parecía un pueblo abandonado. Las nubes corrían asustadas mientras le rodeaba una absoluta soledad. Los balcones ya no tenían esos tiestos que cuidaban como padres a todo tipo de plantas, ni esa ropa tendida al desnudo... solo entre cortinas algunos ojos le miraban extrañados, preguntándose porqué estaba allí.
La puerta del sexto permanecía cerrada y olvidada en aquel edificio vigilado por un portero de mirada taciturna. En su interior seguía en su letargo aquel ser casi ficticio que guardaba con recelo una habitación donde se amontonaban aquellos recuerdos de un verano fugaz . Un lugar conocido solo por dos personas, un lugar recóndito, oculto a la vista de todo aquel extraño que se acercaba. El blanco de su puerta le pedía que hiciera girar el pomo y entrase en ella sin pensar que encontraría dentro. Muchos tan solo veían un par de camas y una ventana pero el veía mas allá. El veía esa chica de larga melena pelirroja, con su tez blanquecina que resaltaba entre tanta oscuridad, esos ojos azul verdosos que le miraban fijamente buscando respuestas en tu corazón. Veía aquellas noches en que ella, ingenuamente, le esperaba en la puerta como los niños esperan, escondidos debajo del cojín sin dormir, que vengan los reyes magos con todos los regalos que pusieron en la carta. Veía aquel camisón que llevaba y que rozaba su pecho cada vez que os abrazabais. Oía aquellos cuentos que os contabais cada noche para poder dormir con el recuerdo de vuestras voces. Al mirar aquellas sábanas que tapaban sus recuerdos como tapan los cadáveres, con indiferencia, sentía una profunda nostalgia recordando aquellas dos semanas, una rabia irrefrenable le obligaba a levantarlas y buscar entre los pliegues algún cabello que se deslizó entre vuestros cuerpos. Al entrar solo buscaba aquel primer beso que, como una ola impetuosa que te moja los pies inesperadamente, fluyó por todo tu ser. Un beso que desencadenó una nueva vida.
Con la cabeza reclinada sobre el cristal su mirada contempla vagamente el paisaje mientras se sume en sus recuerdos. Por sus ojos pasan estaciones abandonadas en espera de algún trotamundos que recale en ellas, grandes campos de abedules puestos en fila, esperando a salir de excursión, una torre medieval que se alza imponente y solitaria mientras contempla como el tren prosigue su trayecto, la verdor que se expande irrefrenable a lo largo de campos y bosques... Se pregunta si ella seguirá esperándole como hacía cada noche. Si conservará esa mirada que te cautivaba a cada instante. ¿Estará con otro? Esa incertidumbre le acompañaba durante todo el viaje y no le deja profundizar en sus sueños. El sólo sabe que su amor hacia ella había ido en aumento y no veía el techo. Su amor crecía como los bosques crecen después del invierno, imperceptibles y constantes.
Un cartel rectangular informa que el tren se ha estacionado en Yasnaia Poliana. A su lado un viajero se levanta y baja del tren. Olvidado, un papel reclama que lo lea. Lleva por título La soledad de Keats. Dice así:
“¡ Oh, Soledad ! Si he de morar contigo,
que no sea entre este hacinamiento de oscuros edificios;
sube conmigo la escarpada senda,
y llegando a esa atalaya de la naturaleza,
veremos, en la distancia, como un pequeño espacio
donde el valle acrece su verdor y el cristal de su río;
que tenga tus vigilias bajo el fino ramaje,
allí donde el ciervo con su salto tan leve
asusta de la dulce campánula a la abeja.
Pero, aun gustando de compartir contigo esas escenas,
la plática con un ser puro cuyas palabras
espejan una mente exquisita, es mi mayor deleite,
porque, sin duda, la dicha de la tierra reside
en dos almas afines que vayan hacia ti”.
Sin conocer estos sentimientos el tren se despide de Yasnaia Poliana y continúa su viaje. ¿Hacia donde? Sólo ellos dos lo saben.
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