viernes, 30 de septiembre de 2011
martes, 27 de septiembre de 2011
Un loco y su amigo
Hoy es uno de aquellos días, últimamente tan habituales, en el que no se puede caminar. Desde mi ventana, cubierta por algo de polvo, veo como todo va acelerado sin saber el porqué. Los coches se saltan los semáforos y al poco tiempo chocan contra las paredes de los edificios. Las bicis atropellan carros abandonados que se encuentran al lado de los contenedores de basura. Algún que otro jinete sale despedido de su montura. Desde los bloques de enfrente siempre hay una mujer o un hombre diciendo "esto no podrá conmigo, se lo que hago, quiero sentir"... y se tiran directos al asfalto a la vez que después otros pocos los miran, en silencio, mientras se desangran. Los arboles se arrodillan y besan la tierra. Las personas corren sin mirar al frente solo al suelo húmedo. Los perros atan con la correa a sus humanos y empiezan a dar ordenes a la vez que babean. Las ratas y las cucarachas son las únicas que aparentan tranquilidad enfundadas en sus trajes recién estrenados. Por la esquina aparece una cámara intentando poner orden pero la pobre es muda así que nadie le escucha hasta que llega una porra bípeda al cabo de 20 minutos. Siempre ocurre lo mismo. Parece que todos los años ha pasado igual, es nuestra rutina. Ya muchos lo aceptan como algo normal. Los días como hoy intento encerrarme en la habitación o salir por lugares donde sepa con seguridad que no me encontrare este tipo de sucesos. El problema es que cada vez son mas las personas que no distinguen estos días de los otros que son tranquilos y sin prisas, donde te puedes parar a pensar o actuar a tu manera sin depender de los demás. Es absurdo creer que todo lo que vivimos entra dentro de la normalidad, pero ellos se dejan arrastrar por los cantos de sirenas. Me da miedo, quizás con el tiempo seré igual que todos y olvidaré mi personalidad y mi propio criterio.
Esta mañana me he despertado sobresaltado por el sonido del móvil vibrando encima de la mesa del escritorio. Era una amiga. Me ha hablado sobre gente que conoce que van rapidísimo, que no esperan una respuesta (el si o el no no son relevantes para ellos), que actúan a favor de nuestro bienestar personal, que son únicos y diferentes, que parecen saber de todo y a la vez no saben de nada, que hablan de muerte y de resucitar de las cenizas como el fénix... Ha estado 5 minutos explicándome sus cualidades. Parecía fascinada, nunca había escuchado su voz tan extasiada, como si en breve fuera a desaparecer ella y convertirse en alguna desconocida.
Un poco mas tarde me ha llamado otro amigo comentando lo mismo. A él le ha entrado una de estas personas por el balcón y cuando ha querido echarlo ha abierto su gabardina y le ha enseñado el genero, como un contrabandista o un camello, mientras usaba toda clase de palabras sugerentes para persuadirlo de que era inofensivo.Según me ha dicho al final han acabado los dos en el comedor fumándose un canuto. Ellos creen que solo son ellos los elegidos por esas personas... que ilusos. A mi también me han venido a buscar. Cada día pasan piso por piso.
Vuelve a salir el loco. Es una lastima que nadie lo escuche, hay veces que entre las palabrotas dice verdades. Ya se prepara para gritar:
-¡Escorbuto! ¡Escorbuto para todos! ¡Esa es la plaga que os envío por corrompernos, por hacernos olvidar y obligarnos a comer mierda! ¡Es vuestra condena farsantes y charlatanes mal nacidos! ¡Hijos del demonio!
martes, 20 de septiembre de 2011
Acacia
Las notas se arremolinan a nuestro alrededor mientras nosotros yacemos sobre el césped, estáticos, absorbiendo cada sonido. Todo parece tan inmóvil, nada quiere trastornarnos ni distraernos. La soledad necesita armonía.
- Antes esto era una playa- dices girándote hacía mi y señalando un pequeño riachuelo que languidece a unos metros de nosotros.
- Cuesta creerlo, una transformación tan abrupta en este punto.
- Si aquí solía dormir con ella... justo aquí - Dirige su mirada a una acacia próxima. Antes era un buen sitio, era nuestro lugar virgen, sin ningún entrometido de por medio que nos estorbara, era todo tan solitario. No había rincón que se le pareciera y un día, de golpe, desapareció. Nadie me avisó de que esto fuera a pasar, nadie me preparó para verlo. Era tan fantástico... ya no podremos dormir los dos juntos en la arena mojada por el mar.
- Esa playa debía evolucionar, no era su sitio, se había llenado de algas y medusas. Ni tampoco era el tuyo. A ti te gustan mas los frondosos bosques otoñales que se extienden por los valles que los mares sin un punto fijo donde posar la mirada. Te gustan las tabernas solitarias con algún bardo que cante tus heroicas hazañas y no los chiringuitos donde todo el mundo está apretado.
Una figura consistente se alza a nuestra espalda y se marcha, con su voz profunda, sin dejar rastro. La canción sigue con su atmósfera envolvente atrapando todo lo que encuentra a su paso. Los arboles se inquietan, siguen el ritmo agitando sus hojas como los aros de una pandereta hasta que no resisten y se precipitan hambrientos hacía la música. Las nubes se fracturan y huyen asustadas mientras un avión cruza el cielo sin tiempo para escuchar nada. Nosotros sin embargo nos dormimos con el sonido del xilófono.
Al abrir los ojos vemos una chica sentada a nuestro lado. Tiene los carrillos hinchados y una mirada asustadiza que se oculta detrás de una alisada melena morena.Se oyen gritos en la lejanía. Ella rebusca en el bolso nerviosa, saca hojas escritas con bolígrafo negro, libros, un móvil, un mechero... hasta que encuentra la hierba y el papel.Con sus dedos de pianista se lía el porro y en unos segundos ya se lo está fumando. Se relaja y comienza a aproximarse lentamente hacia J. Nos observa con una sonrisa burlona creyéndose superior a nosotros. Su problema es que no logra entender nada, quiere acercarse, unirse pero nos resulta ofensiva su altanería, esa creencia de que sabe mas que nosotros nos aleja. Ni siquiera entiende la canción que arrastra todo nuestro entorno y nos mantiene hipnotizados.
De golpe nos levantamos dejándola clavada en el suelo sin ninguna opción para levantarse y seguirnos. Grita desesperada desgarrando el sonido que tanto había costado crear. No importa, nuevos sonidos se sobreponen a los anteriores. Redoblan los tambores y las guitarras se encrespan como olas chocando contra las rocas. Erguimos las cabezas y salimos corriendo sin mirar atrás. Las mochilas se han quedado con ella, la ropa también, sólo nos sigue una mosca despistada. Se oye llegar un tren a la estación y poco después el traqueteo de los vagones al salir de ella. Nuestro corazón parece no tener límite, le gusta el aire puro. Cada vez se ven mas lejos los caminos y las personas y seguimos alejándonos hacia no se sabe que lugar. El tren ya volverá a pasar y si es el último mañana habrá otro. Y es que para sentir solo es necesario uno mismo.
domingo, 28 de agosto de 2011
Mirando dedos
Sube y baja... que gozo! Son todo oscuridad, tus ojos, que absorben toda mi vitalidad, me contemplan incesantes en su persecución. Me recuerdas? Soy quien quieras que sea. Un mendigo, un boyardo, un medico escritor, una actriz de renombre, una cantante muerta, un alto funcionario, un soltero, un pobre perpetuo, una rompe corazones, un rey sin cabeza, un bardo, un matemático, un padre, una madre, un inventor de palabras, una escritora atormentada, un esclavo, un mentiroso compulsivo, un iluminado, una embarazada, un romántico suicida, una feminista, un camarero, un patricio, hasta puedo ser un cualquiera. Solo has de pedirlo, soy tu sirviente fiel, acato tus mandatos sin rechistar.
No me señales mas! No es necesario que me perfores con tu dedo acusador si todavía no sabes quien soy. Ya no me siento culpable. Tuve que tomar la decisión que tanto te dolió porque nadie podía hacerlo, tu al contrario de lo que crees tampoco debías tomarla. No soy ningún elegido, andas mal con esos pensamientos, nadie es mejor que tu. Grábalo, escríbelo y me lo pasas en una nota. Sin firma por favor. No, sigues sin acertar no me dedico a escribir libros de auto ayuda ni tengo una consulta donde estafo a mis clientes cobrando la hora mas que las putas de lujo.
Tanto experimento, tanto conocimiento que albergas y ahí sigues estirada sobre la cama con insomnio, sin poder soñar en un príncipe que te venga a rescatar. No, tampoco soy tu príncipe. Aunque serás afortunada, cuando los coches ardan y nosotros sangremos tu continuaras recluida en tu mundo ficticio con tus perros y tus gatos. Seguro que ellos te hablan de lo que te depara el futuro, de tus grandes proyectos que naufragan por tu inconstancia y tus titubeos. Los días impares en cambio te asaltan por las calles miles de ideas que se enredan en tu pelo y las haces tuyas. Evocar esas imágenes, esos sonidos y me encontraras en alguna habitación imaginaria metido en tu cama. Porque te conoces poco pero lo suficiente como para reconocer en mi muchos de tus rasgos y adorarlos como cualquier otra adolescente fanática. Que construyes? Castillos de cristal? Sin luz para que quieres que sean de cristal, haz uno de hormigón así evitaras sentir nada.
Ja! Claro que soy real. Toca, toca... ves? Tus dedos se hunden en mi carne. No te resulta familiar el tacto? Parece que no... Voy a marcharme. No necesito tiempo, es una decisión firme. He de partir para explorar, para explorarte, para explorarme. No llores pequeña, no creo que vuelva pero siempre estarás acompañándome allí donde vaya. Cuando lo termine te lo enviare, así seguro que sabrás quien o que soy. He de partir. No aguardan. Mírame siempre, por favor. Adiós.
jueves, 11 de agosto de 2011
Lisa Lân

Es una canción sin mas, no hay recuerdos unidos a ella, ni buenos ni malos... Es un fluir, una alusión a apreciar todo en su conjunto, una introversión de los mas agradable que me recuerda que valor tienen los pequeños gestos, las pequeñas cosas que se convierten en inmensidad... que pueden transformarte en un instante.
Lisa Lân
I have loved you many times
Yes many an hour in prolonged tenderness
I have kissed you mysterious Lisa
And your company was better than honey.
My pure bough, my warm embrace
You are the purest in the world
You cause pain and anguish
And it is you who steals my life.
When I was strolling at nightfall
My little heart melted like wax
On hearing the sound of the little birds
I feel great longing for Lisa Lân.
When I was strolling at nightfall
My little heart melted like wax
On hearing the sound of the little birds
I feel great longing for Lisa Lân.
Lisa will you escort me
To place my body in black earth?
I hope you will come, my dear friend
To the side of the grave where I am going.
Great longing for Lisa Lân.
Great longing for Lisa Lân.
martes, 9 de agosto de 2011
Florecer
Me balanceo sobre el balancín que guardaba en el piso de arriba y que tanto miedo me daba de pequeño. Cierro los ojos para conectar con sensaciones que van mas allá de los sentidos. Abro los ojos y veo en la lejanía los primeros humos purpuras. El café aguarda sobre la mesa.
- ¿Con leche? -pregunta, una cándida voz, con delicadeza.
- Si, que sea caliente -contesto con cariño.
Observo sus movimientos ligeros y gráciles con una sonrisa y gozo interior. Nunca es tarde para lo que se quiere. Se sienta y me acaricia la mano y juega con sus dedos en mi palma. Redoblan los tambores. Tus dedos, mis dedos tamborilean sobre el vidrio de la ventana hasta que se rompe y entra un viento que se arremolina a nuestro alrededor. Una guitarra puntea solitaria. Llegan los primeros aplausos de agradecimiento, no de reconocimiento pero el lloro de nuestra hija la distrae y me deja solo con el café, un papel y un bolígrafo. Me levanto y ando sin rumbo por la habitación mientras la madera que está a mis pies cruje a cada paso. Percibo que ya no es un sitio adecuado para vivir, hay que irse. Voy al dormitorio donde esta ella dando el pecho, un seno rebosante de vida, a Ana que llora rodeada de publicidad y eslóganes tramposos. El ambiente es asfixiante y opresivo, hay que salir como sea. Las conduzco a la calle donde cada vez se reune mas gente agobiada por lo que ha visto en sus casas. Corre un rumor general; los profetas de la catástrofe, los falsos ídolos, los farsantes con carrera, los héroes de nuestros tiempos... se han reunido en la torre mas alta de la ciudad. El murmullo se extiende pero no parece que interese mucho lo que pueda pasar en esa torre, la calle ha preferido ignorar de una vez el teatro para vivir su propia existencia de acuerdo a sus pensamientos.
Marchamos hacia las afueras de las ciudades para encontrarnos con todo aquello que olvidamos hace años, con todo lo que realmente nos conforma como personas pero que nos obligaron a rechazar y a menospreciar. Todavía queda esperanza, aun se pueden conquistar las utopías. Desde donde estamos reunidos se puede ver la torre, una mole compacta y gris. Parece que han formado una fila india y se van tirando uno a uno, en orden.
- ¡Por la Bastilla! - Gritan todos mientras caen.
Es su último movimiento para aparentar que simpatizan con nosotros, para demostrar que ellos siempre han estado con nosotros. Su desesperación es tal que optan por el recurso mas burdo, no se dan cuenta de que todo el mundo ya conoce sus métodos de engaño y manipulación a gran escala. Se oyen aplausos tímidos cada vez que uno de esos pseudo mártires de la revolución se estrella con el suelo. Al tercero o al cuarto ya nadie reacciona. Nos concentramos en este nuevo inicio que nos espera pacientemente a que tomemos la iniciativa para recuperar todo lo que hemos perdido en estos años donde solo ha existido un pensamiento único y unidireccional enfocado al egocentrismo y a consumir y destruir de todo lo que nos rodea, incluido las personas, sin importar las consecuencias de nuestros actos. Podemos conseguirlo, debemos conseguirlo.
domingo, 7 de agosto de 2011
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